La sangre menstrual siempre ha sido asociada a un gran poder mágico. Según algunos, se cree que unas pocas gotas de menstruación de mujer echadas en la comida del amante/esposo, bastan para mantener el amor eterno… y es que según las tradiciones brujeriles, se trata de una de las sustancias más potentes usadas en la magia.

Así pues, los amarres con menstruación o sangre suelen ser muy fuertes debido a que se trata de nuestra propia energía, con la que tenemos una directa conexión y la podemos magnetizar y/o programar efectivamente. Por ese motivo, podemos aprovechar esa sangre para hacer efectivos hechizos de amor junto con la foto del amante que queremos amarrar.

¿Qué elementos necesitamos?

Primero y más importante: menstruación en horas de la mañana (con unas gotas es suficiente, pero como todo, cuanta más mejor), una foto de la persona que queremos amarrar, un tarro/recipiente de cristal para verter el fluido (a poder ser con tapadera),  una vela roja, papel y lápiz y una cuerda roja.

La noche de antes de realizar el amarre, es importante que realices un pequeño ejercicio de visualización, imaginando algo que queramos conseguir de nuestra ‘víctima’, aquello que queremos que ocurra e imaginarlo durante aproximadamente 15 minutos con la máxima intensidad posible. Esto ayudará  a magnetizar en gran medida el fluido menstrual requerido para la mañana siguiente.

 

Al día siguiente por la mañana, recogemos el fluido menstrual en el tarro de vidrio y en un papel escribiremos lo siguiente:

‘Amarra y atrae al amor que deseo’ y lo pegaremos en el recipiente de vidrio. A continuación guardaremos el tarro cerrado con la sangre y el escrito en la nevera un par de días (cuantos más días mejor, pero con dos es suficiente).

Pasados los dos o tres días, cogeremos la foto de la persona deseada y la untaremos con la menstruación guardada en la nevera mientras pronunciamos la siguiente frase tres veces seguidas:

amarre de amor con sangreQue la intención de este fluido menstrual se manifieste y amarre’ luego con la cuerda roja ataremos la foto de la persona repitiendo en voz alta: ‘Así como amarro esta foto, (decimos el nombre de la persona) queda atado a mí’.

 

Terminados estos pasos, lo último que nos falta es prender la vela al lado de la foto untada y la cuerda roja atada, y dejarla encendida hasta que se consuma del todo. Una vez consumida la vela, pueden enterrar la foto y dar por terminado el hechizo. Verán el cambio de la persona deseada en una o dos semanas, ¡les sorprenderá!

Aquí tiene la lista de amarres mas efectivos, no dudes en seguir los pases si quieres que se cumplan: